Dije que escribo, pero nunca dije que lo hiciera bien.

Escribo porque creo que no existe otro medio para expresar la vulgaridad de los pensamientos más íntimos sin ser reprendida por el tono de voz que uso cada vez que digo lo que siento.

sábado, 17 de enero de 2015

Fragmento: La perspectiva de la mujer frente a los retos culturales del siglo XXI.

Alejandra Mora:
- Quise entrar a un concurso sobre ensayo, y volví a fracasar. He aquí un fragmento. Se delata solo.


Nacieron, crecieron y viven entre multitudes abrasadoras en las que ellas mismas se segregan para sobrevivir.

“Nacieron para sufrir” dicen los que las han hecho susceptibles a su cólera y los que confundieron su nobleza con sumisión, dejadez o tontedad. “Nacieron para ser hermosas” dicen los que por única ambición tienen al dinero y crean miles de productos que ellas no necesitan y que tampoco contemplan el precio de la transición entre la realidad y la belleza. “Nacieron para ser unas perras” dicen los que amaron por lo menos a una y no supieron complacerla. “Nacieron para coger” dicen los que tienen por iguales a todos los cuerpos femeninos, los que no encuentran diferencia entre su madre y su querida. “Nacieron para estar en la casa” dicen los que no quieren mover un solo dedo ni mirarlas florecer mientras ellos sólo crecen. “Nacieron para parir” dicen los que no veneran ni su propio origen. “Nacieron para ser puras y castas” dicen los que pecan a cada segundo con el pensamiento, los que no dejan de pensar en poseerlas por simple lujuria. “Nacieron para obedecer” dicen los que tras una bofetada temen la rebelión de una de ellas. “Nacieron” dicen los que ni siquiera las miran porque es como darle caridad a la millonaria soberbia.

“Nacieron para cambiar al mundo” dicen los que tropezaron con una en el camino y no volvieron a ser los mismos nunca más. “Nacieron hermosas” dicen los que reconocen como bello todo ser forrado con piel femenina. “Nacieron para ser un enigma” dicen los que han fracasado en su intento por entenderlas y sin embargo las siguen amando. “Nacieron delicadamente vigorosas” dicen los que las han visto llorar sin perder la cordura o no derramar ni una lagrima cuando la vida abofetea lo único que tienen en la vida. “Nacieron inteligentes” dicen los que reconocen que la grandeza no sólo viste cuerpo de hombre. “Nacieron para ser poesía” dijeron los poetas que no las quisieron volver prosa porque sabían que la palabra mujer es peligrosa cuando se acomoda bien en una oración más larga.

Entonces nacieron, pero aparte de nacer las mujeres también crecieron y viven; tras varios años de represión, sumisión y cobardía que ellas mismas permitieron y aceptaron: renacieron y cambiaron el panorama que desde hace mucho se vivía en México, bueno, eso es lo que dirán muchos, pero ¿Qué tantas mujeres mexicanas tienen la posibilidad de rebelarse contra una sociedad que las reprende todo el tiempo, en la que ellas mismas son participes? Nadie lo sabe.

NADA

El costo de tu sensualidad
es el hastío.

El silencio mi antídoto
contra tu voz.

Y si mi vigilia se duplica,

sé:

Miré tus ojos.

La soledad encarna
en mi alma,
es delicia selecta
por mis placeres
más profundos elegida.

El dolor incandescente
asecha con iluminar
a mi sosiego,
seduce con
entibiar a mi corazón
entumecido.


No me resisto.


Cada rayo irradia
tu recuerdo adolorido.


Y no te quiero,
porque no te quiero.


El costo de mi penumbra
es la paz... el silencio,
mi antídoto contra tu voz…