Escribo, pero nunca dije que lo hiciera bien.

sábado, 9 de enero de 2016

El invierno sigue siendo invierno contigo


Escucha,
tienta con tu oreja mi pecho:

mis arritmias aumentan en Octubre,

cuando los árboles
tiran sus lagrimas
sobre el asfalto,
cuando tiritan
con el viento frío.

Mira,
el ozono sí ilumina a mis ojos,

cuando mi nuca cae
sobre mis hombros hundidos.

Siente,
acerca tu mano tibia a la mía,

la luz lunar ya no calienta mis dedos

cuando la luna agranda
su contorno de leche,
cuando hasta su luz
entrecierra mis parpados.

Toca,
tu respiración revive a mi piel
con sus vapores,

humedece a mi cuello desierto,

cuando mi vigilia,
que es insomnio
culmina en llanto
y deshidrata
a mi cuerpo moribundo.

Te digo:
el invierno sigue siendo invierno
contigo,

cuando no derrites
el rocío matutino
con la mirada,
cuando besas y tus escarchas
llegan a mi garganta,
cuando ríes enfrías
y que rías me congela


...toda el alma.