Dije que escribo, pero nunca dije que lo hiciera bien.

Escribo porque creo que no existe otro medio para expresar la vulgaridad de los pensamientos más íntimos sin ser reprendida por el tono de voz que uso cada vez que digo lo que siento.

miércoles, 4 de julio de 2012

Deseo invernal

A: Nadie


Ásperos recuerdos de insípido sabor,
deliran en un cuerpo que vive de dolor,
ramitas de tabaco son la esencia de mi amor,
impía es el alma que no carece de candor,
apócrifas miradas nutren la fe y su color,
nostalgia de impaciencia se viste de clamor.

Naranjas frescas en almíbar
acitronadas con limas y lóbrego azar,
imagino así huele tu sexo de ámbar
restringido como la luna y el mar,
de tu cuerpo árido un trozo añoro probar,
animándote al pecado furtivo,luego jadear.

A mis deseos les infundo pizca de razón,
dudo entonces entre el amor y la pasión,
reposando mi cabeza en un gajo de ilusión,
instigando a mi frágil corazón
a discernir antes de entregar simple emoción,
¡necios caprichos! añoran calor, tu expresión.

¡Necios, tan recios! se queman en hastío,
a tu ardiente y ramplón recuerdo mantienen tibio,
insisten en palparte y hacerte mío,
relegan el olvidarte, yo en tu piel confío,
dédalo es tu cuerpo, deseo puro y regio,
anteponen el afán de ti que es improperio.

Acaricio mi cuerpo necesitado,
de ardiente pasión esta privado,
respiro con aliento agitado,
inevitablemente por ti, quiere ser tomado,
a no poseerte me he acostumbrado,
necesito tomarte y a mi lado mirarte... ___________

domingo, 1 de julio de 2012

No es un poema

Tiritan sus pestañas, aunque el céfiro caliente se halla,
es Junio en el cielo de su cara, que desliza su media luna
delineada en bermellón sandía, hay lluvia con calor, que
sofoca mi alegría, por mirarlo en decisión de mi pronta huida,
sólo su risa me basto para olvidar toda mi desdicha,
yo no sé si son, las ondas de su cabello que tapizan, tal como
corona a su pensamiento que delibera con prisa, en diversión
de mis ojos y su voz, que se miran con suma picardía, que
se esconden entre la maleza fría, para apaciguar ésta cruel pasión,
maldita tan maldita, que me ahorca con su ausencia, que sin ser
pronta me envenena, para luego volverse risa….