Dije que escribo, pero nunca dije que lo hiciera bien.

Escribo porque creo que no existe otro medio para expresar la vulgaridad de los pensamientos más íntimos sin ser reprendida por el tono de voz que uso cada vez que digo lo que siento.

sábado, 2 de junio de 2012

Ayer

Retiene mi calma,
mi paz él ha sido,
busca mi mirada
y le escondo mi hastío;
de saberlo callado
en estridente suspiro,
con la voz acordonada
a la vanidad, al deseo
que hoy es prohibido.
Tentación son sus ojos,
picardía que se ha ido,
hoy su beso es utopía
de mi sueño perdido,
en insomnio despierto
si le imagino conmigo,
bostezando de “amor”,
atenuando el silencio
que embebe el escondido
suplicio, que aviva la
pasión…