Dije que escribo, pero nunca dije que lo hiciera bien.

Escribo porque creo que no existe otro medio para expresar la vulgaridad de los pensamientos más íntimos sin ser reprendida por el tono de voz que uso cada vez que digo lo que siento.

sábado, 18 de febrero de 2012

A tiempo!

De andar burdo,
con piel amarillenta,
su rostro absurdo
con risa somnolienta.

Estaca que mata,
es él y su simpleza;
en mis manos ata
versos con tristeza.

La confusión es triza,
de su prisa que toca
mi corazón, que iza
pasión que luego derroca.

El céfiro me gritó,
hoy, en su alborada,
que no busque su canto
ni su mirada alborotada.

[Sí, si sentí bien...]