Dije que escribo, pero nunca dije que lo hiciera bien.

Escribo porque creo que no existe otro medio para expresar la vulgaridad de los pensamientos más íntimos sin ser reprendida por el tono de voz que uso cada vez que digo lo que siento.

sábado, 2 de octubre de 2010

OCTUBRE

No sabía que las últimas lineas que había escrito eran para él, terminó ese último poema, lloró amargamente, decidió fumar un último cigarrillo, cerro los ojos, los exprimió en abundantes gotas de rocío salado, miro la cuerda floja en el techo, y el humo le raspo la garganta amenazante, su yugular parecía no ser tan frágil ya en este instante. El cuarto obscuro por las cortinas color verde botella hacían la atmósfera más sofocante, de por si, hacia calor, y temía no ser tan "VALIENTE" para realizar su hazaña, sentía que era mejor no respirar más la melancolía, de mañana se despertaba con ganas de correr y buscar al bastardo hijo de puta que la había convertido en basura desde hace meses, o tal vez, no fue él quien lo hizo, si no ella quien construyó ese maldito sufrimiento en el aire, en su carne y lo peor de todo, en EL CORAZÓN. Se arrinconó detrás de su cama, se tallo los ojos, en su semblante tristeza y mediocridad se encerraban. Después escribió en su la carta de largo viaje: "Por él, por mí... por todos". Se subió al banco, sudó frío y un divertido "troc" sonó en el aire...Buen viaje !

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